Creo que en realidad cada uno se monta su propio destino, en el fondo, tu eres el que decides. Cuando pasen un par de años y mires hacia atrás, dirás: qué es de este, por el que juré darlo todo y te lo juró, por el que lloraste tanto, y tanto te lloró.. Y es que el tiempo pone a cada uno en su sitio. Pero, ¿el tiempo no es el destino al fin y al cabo?

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